Traumatólogo en Irapuato

Ortopedista y Cirujano de la mano

Doctor José Francisco Aguiar

Enfermedad de Perthes: qué es, síntomas, causas, prevención y tratamiento

Las afecciones óseo-musculares como la enfermedad de Perthes son un problema relativamente común entre niños y bebés, que requiere atención especializada. Diagnosticar y tratar esta clase de padecimientos resulta vital para asegurar el desarrollo pleno de los infantes.

Como referente en Irapuato, el doctor José Francisco Aguiar ofrece sus servicios de traumatología para tratar tanto esta como otras enfermedades del sistema locomotor, garantizando un tratamiento de calidad en niños de distintas edades.

¿Qué es la enfermedad de Perthes?

La llamada enfermedad de Legg-Calvé-Perthes, es un mal que altera la articulación entre la cadera y el hueso de la cabeza del fémur. Si bien es usual que se presente en un solo lado de la cadera, puede afectar los dos lados.

Dicha condición tiende a provocar rigidez en las articulaciones, discrepancias en la longitud de las piernas y artritis de cadera (con el paso de los años).

¿Cómo se produce la enfermedad de Perthes?

La articulación de la cadera se encarga de conectar las piernas con el tronco, mediante la introducción de la cabeza esférica del fémur dentro de una cámara cóncava. Gracias a esto podemos mover nuestras extremidades inferiores en varias direcciones.

Sin embargo, la enfermedad de Perthes restringe el riego sanguíneo, ocasionando la degeneración de la cabeza del fémur e impidiendo la regeneración de las células óseas.

¿Cuáles son las causas de la enfermedad de Perthes?

Lamentablemente, las causas directas del padecimiento continuan siendo desconocidas hasta la actualidad.

¿Qué síntomas tiene la enfermedad de Perthes?

Hay dos signos característicos para identificar la afección:

  • Dolor. Los niños se quejan de sentir dolor en la cabeza, el muslo, la ingle o la rodilla. No suele ser demasiado intenso.
  • Cojera. A causa de la rigidez de la cadera, los pequeños pueden modificar su manera de caminar y de correr. Generalmente es el primer síntoma en manifestarse.

Es normal que estas condiciones se presenten de modo intermitente. Por lo general comenzarán como leves molestias, que se ponen peor tras una sesión intensa de juegos o ejercicio, y se alivian con unos momentos de reposo.

¿Qué hacer si el niño está cojeando?

Una cojera por sí sola, no significa que esté aquejado por la enfermedad de Perthes. Incidentes como esguinces, golpes o afecciones como la displasia de Meyer, pueden ocasionar renquera.

Si el niño cojea y se queja de dolores en la rodilla o la cadera, lo mejor es acudir con un traumatólogo especialista que le realice las evaluaciones pertinentes. En base a un análisis físico inicial, el médico determinará si es necesario efectuar otros estudios para esclarecer el diagnostico, como las radiografías.

¿Cómo se diagnostica la enfermedad de Perthes?

Lo primero que hará el médico es preguntar por los síntomas que tiene el niño. Enseguida se realizará un reconocimiento físico y se mandarán a hacer radiografías, para verificar el estado y la movilidad de la cadera.
Probablemente, estos estudios serán complementados con un análisis de sangre. Con dichos exámenes se puede descartar la incidencia de otras enfermedades.

Hay que mencionar que el padecimiento puede alargarse por años, así que es común efectuar radiografías de manera periódica y tal vez hasta una resonancia magnética, con las cuales analizar las modificaciones del hueso.

¿A qué edad se desarrolla la enfermedad de Perthes?

Usualmente surge entre niños de 4 a 10 años de edad, y es más habitual en los varones que en las niñas.

¿Qué tratamiento es el mejor para la enfermedad de Perthes?

El traumatólogo llevará a cabo una serie de medidas diferentes con el propósito de aliviar el dolor y regenerar el hueso, a fin de recuperar la movilidad de la cadera.

Estas pueden implicar lo siguiente:

  • Ingesta de medicamentos antiinflamatorios y contra el dolor.
  • Practica de ejercicios fisioterapéuticos.
  • Uso de estructuras ortopédicas o escayolas.
  • Restricción de las actividades físicas.
  • Es normal que los niños dejen de saltar, correr o practicar deportes durante un breve lapso de tiempo. Según la gravedad del caso, algunos podrían requerir un andador o muletas para caminar.
  • Son pocos los pacientes que requerirán operarse. Niños y niñas con diferencia de longitud en sus piernas, por ejemplo, son candidatos a la intervención quirúrgica cuando buscan un remedio definitivo.
  • Tratar la enfermedad de Perthes a tiempo resulta imprescindible para evitar el desgaste de la articulación y prevenir la artritis en el futuro.

¿Qué secuelas puede dejar la enfermedad de Perthes?

Se espera por lo general, una rehabilitación exitosa en los pacientes, que les permita llevar a cabo cualquier actividad física sin restricción alguna.

De manera inusual podrían presentarse algunas de las secuelas a continuación:

  • Perdida de la estructura esférica de la cabeza femoral.
  • Reducción de la extremidad.
  • Disminución de la longitud del cuello femoral.
  • Exceso de crecimiento en el trocánter mayor.
  • Incremento del tamaño de la cabeza femoral.
  • Decadencia de la musculatura glútea.
  • Alteraciones angulares del cuello femoral.

Cualquiera de estas consecuencias requerirá el mismo tratamiento que se emplea para corregir la enfermedad en sí, con tal de mejorar las funciones de la cadera.

¿Es necesario acudir con el traumatólogo?

Sí. Aunque la enfermedad tiende a curarse por sí misma en un período de entre 3 y 5 años, la cabeza femoral pierde su forma original durante el proceso, perpetuando la deformidad de la cadera.

Un especialista en traumatología acelerará la curación, esquivando los problemas de discapacidad que los niños pudieran sufrir a largo plazo, y permitiendo que se reincorporen a sus actividades diarias lo antes posible.

Contacto:

Génova 230, Residencial Campestre, 36698 Irapuato, Gto., México

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