Traumatólogo en Irapuato

Ortopedista y Cirujano de la mano

Doctor José Francisco Aguiar

¿Por qué truenan los huesos?

Un fenómeno común del cuerpo es el crujido de las articulaciones. Los ruidos articulares son hasta cierto punto, algo común en las personas que no padecen de ninguna enfermedad articular. 

No obstante, también pueden presentarse como síntoma de algún trastorno específico, como la artrosis o la artritis.

Enseguida recopilamos las dudas más frecuentes con respecto al ruido en los huesos.

Este es el motivo por el que truenan tus huesos

Algo que comparten todas las articulaciones de nuestra anatomía, es que se hallan rodeadas de líquido sinovial. Esta sustancia se encarga de mantenerlas en buen estado, al lubricarlas y protegerlas de los impactos externos.

Parte de la composición de este líquido está conformado por gases disueltos, que se manifiestan mediante burbujas microscópicas al expandirse el espacio entre una articulación y otra. Dichas burbujas se unen entre sí, formando pompas de mayor tamaño que al explotar, provocan el famoso crujido de huesos.

Se trata de un proceso común que en realidad, pasa desapercibido la mayoría del tiempo.

Es normal que los huesos truenen con cierta frecuencia. Aproximadamente un 25% de la población se ha quejado de este fenómeno, y es más habitual en los hombres que en las mujeres.

¿Por qué los huesos les truenan más a algunas personas que a otras?

La respuesta está en su fisiología. 

Las personas a las que les ocurre con menor regularidad, tienen espacios más grandes entre sus articulaciones, por lo cual no hay bastante presión como para que estallen las burbujas de oxígeno.

¿Hay otros motivos por los que pueden crujir los huesos?

Sí, aunque lo más común es que se contraigan a causa del líquido sinovial.

El siguiente origen habitual es la laxitud de las articulaciones. A veces, los ligamentos y tendones del cuerpo poseen mayor elasticidad y esto aumenta el rechinido de los huesos. Le ocurre con bastante asiduidad a quienes hacen actividades físicas profesionales, como los atletas de alto rendimiento, los deportistas y los bailarines.

Otro motivo puede ser la fricción entre ellos, lo cual es un síntoma característico de la artrosis.

¿Qué debo hacer si me truenan los huesos?

Si te inquieta que pueda tratarse del síntoma de algún trastorno, lo más recomendable es que acudas a ver a un médico con especialización, como lo es el traumatólogo. Sobre todo si has notado que el crujido viene acompañado por molestias adicionales, como dolor, hormigueo o hinchazón.

En Irapuato, podrás obtener una atención excelente por parte de José Francisco Aguiar, especialista en trastornos de diversa índole que afectan principalmente al sistema locomotor.

¿Cuándo debería preocuparme?

La sensación de dolor acompañando al chasquido de huesos, es un importante indicador que no debes pasar por alto. En este caso es posible que los crujidos sean el síntoma de un trastorno grave, como lo pueden ser los siguientes:

  • Patologías variadas. Tales como artritis, artrosis y luxaciones, entre otras.
  • Roturas de menisco. Los meniscos tienden a crujir cuando rotan sobre su eje.
  • Ratones articulares. Se les llama así a los fragmentos de cartílago que se desplazan entre los huesos, ocasionando molestias cuando estos crujen.

¿Es malo tronar los huesos a propósito?

Este es uno de los mitos más extendidos con respecto a la anatomía ósea.

Lo cierto es que, a pesar de la creencia popular, no se ha demostrado que este hábito tan curioso acelere el envejecimiento de los huesos.

El alergólogo estadounidense Donald Unger, llevó a cabo un estudio en sí mismo que le ha proporcionado reconocimientos múltiples. A sus 60 años de edad comenzó a crujir los dedos de su mano izquierda, durante dos veces al día. Un estudio comparativo con su mano derecha reveló que no había indicios de enfermedades o lesión alguna.

¿Es verdad que el crujido de huesos incrementa el riesgo de padecer artrosis?

No del todo. La artrosis es un trastorno reumático ocasionado por el desgaste de los cartílagos y como ya se ha mencionado antes, no existe evidencia científica que relacione directamente dicho desgaste con el crujir de los huesos.

¿Cómo puedo prevenir que me truenen los huesos?

Las siguientes medidas te ayudarán a mantener la salud de tus articulaciones, preservando el líquido sinovial que las rodea:

  • Hidrátate todos los días. Beber dos litros de agua pura a diario aumentará las propiedades de amortiguación en tus articulaciones, e incrementaría la eficacia del líquido sinovial. 
  • Ejercítate con regularidad. Tal y como cuando engrasamos una máquina para que se mantenga en perfecto estado, así mismo deberías fortalecer tu sistema musculoesquelético, concediéndote al menos 20 minutos de actividad física durante 5 o 6 días a la semana. Ejercicios tan simples como correr o caminar tendrán un gran impacto en tu cuerpo a largo plazo.
  • Protégete al practicar deportes. Nunca está de más ponerte el calzado correcto y/o algunos protectores en partes como codos, manos y rodillas, que amortigüen el impacto de golpes o caídas. 
  • Lleva una dieta balanceada. Es importante incluir alimentos con grasas saludables como las que encontramos en el aguacate, el aceite de oliva, el aceite de coco y los frutos secos. Son un apoyo fantástico para lubricar las articulaciones. No olvides tampoco los ingredientes con antioxidantes, como cítricos, vegetales de hojas verdes y bayas. 
  • Los suplementos alimenticios ayudan. Algunos productos de suplementación como la vitamina C, el colágeno, el magnesio y el zinc, contribuyen a brindarte ese plus que necesitas para fortalecer tu masa ósea. Puedes consumirlos una vez al día en sus diferentes presentaciones, (polvo, tabletas, gotas, etc.)

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