Traumatólogo en Irapuato

Ortopedista y Cirujano de la mano

Doctor José Francisco Aguiar

¿Qué es la displasia de cadera?

La displasia de cadera (DDC) es una patología ósea que se caracteriza por un disloque parcial o total en la articulación de la cadera. La afección comprende malformaciones en la cabeza del fémur y el acetábulo, que pueden interferir con el desarrollo de los infantes durante sus primeros meses de vida.

Se estima que uno de cada 1000 bebés nacen con DDC. A largo plazo, puede desembocar en cojera al caminar, dolores y calambres. Los casos más severos conllevan un grado de discapacidad considerable.

¿Cómo se produce la displasia?

Aunque no es posible determinar una causa específica, existen múltiples factores de riesgo que contribuirían a la aparición de la displasia de cadera:

  • Antecedentes de DDC en la familia.
  • Nacimiento en posición de nalgas.
  • Reducción del líquido amniótico dentro del útero.
  • Otras afecciones del sistema musculoesquelético.
  • Sexo femenino (las niñas son más propensas, debido a la elasticidad que les confieren las hormonas maternas).

¿Cómo saber si mi hijo tiene displasia de cadera?

El reconocimiento médico es vital para detectar la DDC, ya que los bebés no tienden a mostrar síntomas del padecimiento. Estos signos generalmente son casi imperceptibles al ojo común, dependiendo de la edad de los pequeños.

Enseguida se mencionan las señales más comunes que buscará todo especialista:

  • Incapacidad de desplazar el muslo hacia el exterior de la cadera.
  • Un sonido hueco al abrir y cerrar las caderas.
  • Piernas desiguales en su longitud.
  • Desigualdad entre los pliegues grasos de los muslos, en torno a las nalgas o la ingle.
  • Los niños mayores pueden cojear, caminar sobre la punta del pie o presentar una curvatura en la columna vertebral.

Displasia de cadera en niños

El diagnostico tardío de la DDC en los niños, conlleva medidas un poco más complejas para su tratamiento.

En dicho escenario, la terapia física puede brindar resultados positivos cuando hablamos de una displasia poco severa. De lo contrario, lo más aconsejable será optar por una operación quirúrgica.

Después de la cirugía es importante contar con una rutina de ejercicios específica, administrada por un fisioterapeuta. Con los movimientos adecuados se contribuye a fortalecer la musculatura en las piernas y las caderas, además de mejorar la flexibilidad de las articulaciones.

No se recomienda bajo ninguna circunstancia hacer ejercicios sin la supervisión de un profesional, pues esto podría empeorar el problema.

Displasia de cadera en bebés

Lo ideal es detectar la DDC cuando durante los primeros tres meses de vida. Mientras más pase el tiempo, más complicada será de corregir. 

Los bebés pequeños y afectados por este padecimiento tienen grandes posibilidades de recuperarse con un tratamiento ligero. El objetivo principal de toda terapia para bebés, será situar la cabeza del fémur en su articulación correspondiente, previniendo secuelas que alteren el desarrollo de su motricidad.

Tratamiento displasia de cadera

El tratamiento de la DDC varía conforme a la edad de los niños y la gravedad de la afección. 

Los casos de menor riesgo son capaces de mejorar en cuestión de semanas, sin necesidad de una terapia específica. Los casos más serios, por otra parte, requieren la aplicación de los métodos descritos enseguida:

Arnés de Pavlik

Se trata de una opción efectiva para niños diagnosticados a temprana edad. Este arnés se conforma por una serie de correas suaves, que mantendrán la cadera del bebé en posición de reducción permanente, sin restarle movilidad.

Gracias al empleo constante del dispositivo, la estructura de la cadera se corrige progresivamente hasta adquirir estabilidad absoluta. 

Su tiempo de uso debe ser determinado por el traumatólogo.

Cirugía

Toda intervención quirúrgica se practica en niños de más de un año. Existen dos procedimientos:

  • Reducción cerrada. Este tratamiento es aplicable en bebés menores de 18 meses, y consiste en reacomodar el fémur de modo manual dentro de la cavidad cotiloidea. 
  • Reducción abierta. Este tratamiento es aplicable en bebés a partir de los 18 meses. Los tejidos y músculos que se encuentran en torno a la cadera, son desligados con el propósito de alinearla y recolocar el fémur, y posteriormente suturados.

Grados en displasia de cadera

El diagnóstico de la DCC comienza por un reconocimiento general del médico. En caso de descubrir alguna anomalía en la cadera, es común que se haga uso de dos técnicas efectivas: la maniobra de Barlow y la maniobra de Ortolani.

Ambas consisten en tumbar al bebé hacia arriba, sin pañales ni ropa, y con el cuerpo relajado. A continuación se realiza un movimiento de tracción suave e indoloro en la zona de las caderas, con el fin de comprobar si son propensas a la luxación.

De confirmarse algún inconveniente, será indispensable ordenar una ecografía. Sobre esta se efectúa un ángulo conocido como alfa, que nos permite saber el grado de displasia presente.

Los grados se clasifican en tres tipos:

  • Cadera dentro de la normalidad. Se da cuando el ángulo sobrepasa los 60º.
  • Displasia de cadera leve. Surge si el ángulo se mantiene entre 43º y 60º.
  • Displasia de cadera severa. Ocurre con un ángulo menor a 43º.

¿Las mochilas portabebés pueden producir displásica de cadera?

En muchos lugares, el uso de mochilas portabebés se ha vuelto común para transportar a los pequeños con mayor comodidad; sin embargo no se recomienda hacerlo de manera prolongada.

Hasta hace algunos años, los accesorios portabebés mantenían a los recién nacidos en una postura poco natural, obligándoles a permanecer con las piernas juntas y estiradas por largas horas. Dicha situación aumentaba la probabilidad de desarrollar una DDC.

Afortunadamente este es un problema que contemplan las mochilas actuales, y hoy en día se comercializan infinidad de modelos que anteponen el desarrollo óptimo del bebé, manteniendo sus piernas separadas.

¿Es necesario acudir al traumatólogo?

Desde luego que sí. La detección temprana de la DDC es crucial para garantizar un desarrollo pleno en los niños. Solo un especialista calificado como el doctor José Francisco Aguiar en Irapuato, podrá administrar el tratamiento pertinente, logrando prevenir un problema de discapacidad a largo plazo. 

Si tienes dudas sobre la estabilidad en las caderas de tu pequeño, es tu responsabilidad contactar con un médico traumatólogo lo antes posible.

Contacto:

Génova 230, Residencial Campestre, 36698 Irapuato, Gto., México

También ofrezco servicio de urgencia las 24 horas.